Mudanza

04/09/2013

           Como todas las imágenes oníricas, la mudanza tiene dos valoraciones: posibilidad y peligro. La posibilidad es el nuevo comienzo en otro contexto interno o externo y, el peligro, que el traslado sea aparente, cargando los mismos trastos viejos al nuevo contexto, resultando que todo el esfuerzo de cambio, queda en un superficial cambio de “look” y no, en un  “cambio de cabeza”, que es la verdadera “gran mudanza”.

 

            En esta línea de reflexión, los sueños de decapitación suelen ser desagradables, pero constelan la necesidad y la energía disponible para un cambio radical en la perspectiva existencial del soñante.