No todos los psicoterapeutas tienen el mismo enfoque para evaluar y tratar las dificultades de las personas que los consultan.  El modelo teórico es el marco donde el psicoterapeuta profesional define las dificultades del cliente que consulta y busca las estrategias para elaborar una intervención psicológica.

 

LO COMÚN ENTRE LOS MODELOS


Todos los psicoterapeutas comparten dos características que unifican la diversidad de las psicoterapias. Ellos son:

 

  • El contacto directo y personal entre el psicoterapeuta y quien le consulta, principalmente, a través del diálogo.

  • En una relación psicoterapéutica el objetivo de la comunicación (el ¿para qué voy al terapeuta?) es generar un cambio en quien consulta que mejore su bienestar.

 

LA DIFERENCIA ENTRE LOS MODELOS


Los psicoterapeutas se distinguen, grosso modo, por  los siguientes componentes teóricos:

 

  • La definición, la causa y el sentido del «comportamiento humano normal» o «sano» y del «comportamiento humano no-normal» o «patológico».

  • Las estrategias específicas para la generación de cambios.

 

Cabe subrayar que la eficacia  de un modelo, es decir, su capacidad para generar cambios que mejoren la calidad de vida en un tiempo razonable, está muy influida por:

 

  • La calidad de la relación que se establece entre el cliente y su psicoterapeuta.

  • Las habilidades del terapeuta (su experiencia, su conocimiento teórico)

  • El motivo de consulta del cliente, sus características de personalidad y de su contexto social.

 

Los grandes modelos en psicoterapia, son:

 

  • Psicodinámico/analítico

  • Sistémico

  • Cognitivo-conductual

  • Existencial/Humanista

Modelo psicodinámico/analítico: Se basa en el principio que el comportamiento humano está regulado mayormente por los contenidos de su inconsciente. Este enfoque identifica el vínculo que existe entre las dificultades actuales del cliente y los conflictos no resueltos o rechazados dentro de su historia personal, familiar y cultural. En la medida que el cliente toma consciencia del peso de estos contenidos no resueltos,  aprende a re-enfocarlos en el presente, alivia su dolor en el momento actual y es capaz de  activar sus recursos personales de forma creativa. Esto le permite“salir” de la regulación de su destino desde su pasado.


Modelo sistémico: Se basa en el principio que los problemas personales surgen y se mantienen a través de las interacción entre una persona y su entorno (familia, amigos, tec.). La intervención se inica con una evaluación de la problemática del paciente en el contexto en el que el problema surge. El psicólogo propone estrategias que ayudan al cliente a modificar las reacciones con su entorno. Es frecuente que el psicólogo se encuentre con algunos miembros importantes de ese entorno.


Modelo cognitivo-conductual: Se basa en el principio que las dificultades humanas están ligadas a pensamientos y a conductas inadecuadas aprendidas por una persona. Los pensamientos y las conductas inadecuados son identificados y evaluados, a fin de que el cliente pueda tomar consciencia de ello y cambiarlos por otros pensamientos y acciones más constructivas y adaptadas al ambiente que rodea al cliente.


Modelo existencial/humanista: Se basa en el principio de que cada ser humano posee la capacidad para dirigir su existencia y realizarla plenamente. El acento de la intervención está en el momento presente, en la capacidad de la persona para tomar contacto con sus dificultades actuales y en su capacidad para auto-modificarse. El psicólogo facilita la exploración de la realidad interna del paciente y lo estimula a la exploración de nuevas formas de ser o de actuar.