Exploración de un sueño: Ejemplo

Lo primero: Muchas gracias a la soñadora que me ha ofrecido su imagen y me ha permitido exponerla aquí. 

 

Este trabajo también se hace en sesiones individuales. 

 

 

EL SUEÑO (corresponde a una imagen recordada):

 

     "Estoy fatal, tengo una reacción alérgica en el cuello. Sé que me ha picado una avispa".

 

 

Trabajo interpretativo ("descuartizamiento" del sueño)

 

 

         La avispa hostil,  la asocia con la dinámica muy agresiva que tiene en su trabajo. Además, con su frustración sexual. Por lo del aguijón y la picadura dolorosa.

 

 

     La reacción a la picadura de avispa, se asocia con el fuego: picor, quemazón, dolor, fiebre en casos más graves; incluso, asfixia  y muerte,  si se es alérgico al veneno de este insecto.

 

    El veneno activa un fuego interno (inflamación, picor, fiebre). La respuesta que alivia la reacción al veneno tóxico es el frío. Lo que se traduce en términos psicológicos como calma, mantenerse en el presente, respirar profundo y confiar; es decir, no sobre reaccionar a la agresión.

 

 

     El cuello, es el puente entre el saber  del cuerpo y del conocimiento racional. Allí está la garganta por donde pasan el aire, el alimento, la voz; se encuentran en esa misma zona la tiroides, el timo, las cuerdas vocales. Es una zona muy sensible.

 

     Algunas expresiones comunes asocian esta zona con angustia: "Tener un nudo en la garganta". Nudo que se desata con lllanto, voces a borbotones y gritos. 

 

     También decimos que nos ponen "un cuchillo al cuello", "estar con la soga (o con el agua) al cuello", cuando una situación se experimenta como una amenaza vital intensa y muy frustrante.

 

     Otras expresiones que se refieren al cuello con un matiz semántico diferente: "doblar la cerviz", en referencia al sometimiento y la humillación;  "ser duro de cerviz", para referirse a alguien indomable.

 

     Desde otra perspectiva, en el cuello está asentado el quinto chakra, el de la garganta, que es el primero de los espirituales;  donde se asientan la voz interior, la capacidad creativa, la habilidad para expresarse desde la singularidad y la búsqueda de la verdad. 

 

     En ciertas culturas primitivas el cuello es  llamado "la columna de la belleza", tanto por su dimensión de canal de expresión de lo más subjetivo e íntimo, como de atractivo femenino para el cortejo, el apareamiento y la reproducción. Estos elementos, subrayan la relación del sueño con la sexualidad de la soñante y su necesidad de expresión.

 

    Estos aspectos señalados como significativos para la zona del cuello, se integran en torno a la picadura en esta zona, como se muestra a continuación.

 

 

      La picadura ritual en las culturas ancestrales es una prueba iniciática (un rito de paso o un umbral de cambio)que conducirá a la muerte de algunas expresiones del o la protagonista del rito. Seguido del nacimiento de nuevos roles y/o al renacimiento de áreas de la personalidad hasta ese entonces inactivas.

 

     Cabe anotar que todo proceso iniciático entraña un grave peligro personal, dado que se moviliza mucha energía destructiva a fin de romper con estructuras del pasado: roles, hábitos, síntomas, duelos mal elaborados, fracasos sin digerir, etc.

 

     Bien llevado, este proceso acaba en una transformación profunda, donde lo arcaico y lo ajeno son destruidos para dar lugar a una nueva forma de situarse en el mundo.

 

     La picadura ritual del sueño y su reacción alérgica, representan el tiempo y el lugar donde se activan los elementos con los cuales se ha asociado el área del cuello.  Y corresponden al "aquí-y-ahora" de la soñadora en su mundo consciente/real. (*)

 

 

Trabajo de integración ("hacer carne" las imágenes) 

 

 

     La soñante valora la imagen como una afirmación de su necesidad de soltar llanto e ira y dejar ver su vulnerabilidad. Conecta con un aviso de los riesgos que conlleva este momento de su cambio si se deja "tragar" por la violencia de los eventos a los que está sometida; si se dejase llevar por la rabia y la angustia olvidándose de ella misma. En tal caso, la avispa la habría quemado.

 

     Además, afirma la importancia del trabajo de desbloqueo de su expresión sexual como su prioridad, aunque desdibujada en el torbellino de lo que está viviendo en su trabajo.

 

 

     La soñadora escribe y comparte una pequeña reflexión poética(**), en la que expresa la ambivalencia de su momento, como una forma de reconocerse y aceptarse:

 

 

 

"Esta voz violenta viene de lejos.

Mi ruido

me "protege" de escucharla.

[No] es bueno para mi."

 
 
 

(*) El sueño podría tener otras interpretaciones complementarias (o distintas), pero la clave para saber que es correcta, es que resuena en la soñadora y es ella quien la acepta como buena.

 

(**) La reflexión recuerda a los versos de R.D. Laing, antipsiquiatra, en "Nudos. La trama de los sentimientos".

 

Nota: La imagen de esta sección es un detalle del cuadro de Salvador Dalí, titulado: "Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes del despertar" (1944). Está expuesto en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.

 

Es interesante percibir en el cuadro completo de Dalí, cómo la picadura moviliza una secuencia de "vómitos" consecutivos de imágenes de gran agresividad, dirigidas hacia una mujer dormida.