¿Cómo nos Preparamos para Envejecer?

21/09/2012

Este apunte es una introducción para comenzar a interesarnos en nuestro envejecimiento sano, que forma parte de un taller sobre sumar años con plenitud.

 

¿Qué sabemos? y ¿qué necesitamos saber?

 

Este breve revisión de datos acerca de los años maduros de una mujer, pone de manifiesto aspectos de la madurez y la vejez, que pueden hacer eco en nuestra circunstancia personal:

 

SOCIEDAD:

1.     La mujer a medida que envejece sufre doble discriminación social: por su edad y por  su sexo.

 

TRABAJO:  

1.     Una encuesta europea a directores empresas sobre su percepción de las mujeres: Las mujeres que pasan los 40 años son consideradas trabajadoras mayores Las mujeres llegan a su nivel máximo más jóvenes que los hombres. “Las mujeres se quedan donde hayan llegado a los 35 años”…

 

2.     Los intentos de una mujer para encontrar y mantener su trabajo después de los 55 años es una carrera de obstáculos

 

3.     Existe mayor presión social sobre las mujeres para mantener su apariencia juvenil, disimulando los efectos de la edad durante el mayor tiempo posible.

 

4.     La edad de jubilación, es cada vez más temprana en relación con la esperanza de vida saludable, lo cual otorga a las personas muchos años fuera del mercado laboral.

 

SALUD:

1.     La  menopausia (producida por la caída abrupta de los estrógenos –caída que comienza a los 25 años), médicamente, es la atrofia de la función ovárica y el umbral de la decadencia fisiológica.

 

2.     La menopausia es un paso muy duro para las mujeres con una representación rígida de su rol de género, identificada y orientada a su función de fertilidad.

 

3.     Los meta análisis de los estudios sobre menopausia indican que sus signos son : los sofocos y la sequedad vaginal. Los primeros son transitorios ( meses) y los segundos se compensan con el uso de lubricantes vaginales.

 

4.     Existe una corriente medicalizadora de la menopausia. No obstante solo un pequeño porcentaje de mujeres necesitan terapia hormonal sustitutiva por algunos meses.

 

5.     El uso de terapias hormonales sustitutivas de la función ovárica se asocia con desarrollo de cáncer (mamas, útero, ovarios...)

 

6.     Las mujeres mayores de 65 años están más expuestas  que sus homólogos varones, a padecer enfermedades crónicas que limitan su movilidad y su capacidad para vivir sin necesidad de cuidados de terceros.

 

7.     Aunque la esperanza de vida de las mujeres supera en 5 años aprox. a la de los hombres, la diferencia de edad respecto a la esperanza de vida sin enfermedades discapacitantes es mucho menor.

 

8.     Las mujeres están más expuestas a la viudedad y son más dependientes de cuidados.

 

9.     Es más probable que las mujeres presten ayuda informal a parientes ancianos dependientes. Es frecuente que esta ayuda les traiga perjuicios en su trabajo y desarrollo profesional.

 

10.   Es muy probable que los hombres mayores tengan una esposa que los cuide cuando los necesite, y es muy probable que las mujeres enviuden y necesiten depender de parientes y del estado.

 

11.   Los cambios sociales en las formas de vida de las familias, hace que la tendencia de los cuidados a las personas dependientes se derive a residencias.

 

OPORTUNIDAD DE LIBERACIÓN Y CAMBIO:

1.     Para muchas mujeres, el envejecimiento representa la liberación de la rígidas expectativas de su rol de género y una oportunidad para que sean independientes y autónomas. Esta tendencia se ve aumentada después de enviudar.

 

2.     Las parejas de ancianos bien avenidas, intercambian tareas asignadas socialmente a cada género, en función de la discapacidad funcional de uno de los dos.

 

 

PARA REFLEXIONAR

 

  • ¿Es posible prepararse para los cambios que traen los años?
  • ¿Cuándo comenzar?